¿Puedes ser adicto a los tatuajes?

Hay que recordar que hay algunas adicciones que son puramente psicológicas, lo que significa que puedes ser adicto o dependiente a todo tipo de cosas, pero, si analizamos lo que significa la palabra adicción, los tatuajes no son adictivos. La Asociación Estadounidense de Psiquiatría dice que la adicción se trata de un patrón de uso o comportamiento de sustancias que no se controla fácilmente y que puede volverse compulsivo con el tiempo. Planear hacerse más tatuajes o querer más no corresponde exactamente a esa descripción. Muchas personas afirman ser adictas a los tatuajes y la modificación corporal encuentran que el dolor físico de estas experiencias es una gran parte de lo que las impulsa a buscar más", dice el psicólogo Dr. Sal Raichbach.


"Es probable que estas personas se estén refiriendo al aumento de las sustancias químicas cerebrales que el cuerpo libera naturalmente para lidiar con el dolor físico. Estos son los mismos mecanismos que conducen a la adicción a las drogas y el alcohol, pero el cuerpo no se vuelve dependiente de estos comportamientos como lo haría con abuso de sustancias". Algunos estudios han descubierto que hacerte tatuajes libera adrenalina y endorfinas, que son las que producen una respuesta agradable en el cuerpo y ayudan a lidiar con el dolor, pero eso también se puede lugar con el ejercicio o comiendo chocolate. Por otro lado, la adicción suele llevar a formar hábitos, y los expertos dicen que eso no pasa con los tatuajes, esto porque esa liberación de endorfinas y adrenalina pueden estar conectados con la novedad del tatuaje, y puede desaparecer con el tiempo. Si la motivación es tener un poco de arte en el cuerpo o expresarse, entonces en tema de las endorfinas no es lo más importante. Los expertos también dicen que es muy poco probable que te vuelvas “adicto” con tu primer tatuaje y una investigación dice que la mayoría de las personas de hecho esperan un tiempo antes de ir por el segundo, así que si el miedo a una adicción es lo que te detiene, puedes eliminar eso de tu lista de preocupaciones. Las ganas de hacerte un tatuaje pueden venir de muchos lugares (por las endorfinas, por el dolor o por las ganas de cambiar algo del cuerpo), así que tienes que analizar eso antes de reservar tu próxima cita y estar seguro de que lo estás haciendo por las razones correctas.


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