¿Qué ocurre en la piel cuando alguien se hace un tatuaje? (4)


La piel humana está formada por tres capas. La epidermis, que es la que está en contacto con el medio ambiente; la dermis, una matriz de células y gel donde se encuentran los folículos pilosos; las glándulas sudoríparas y sebáceas y todo tipo de terminaciones nerviosas que perciben la temperatura, distintas formas de tacto y, por supuesto, el dolor.

Activa un proceso inflamatorio:

Para crear un tatuaje perdurable, las agujas deben cruzar la epidermis y entrar en la dermis. Pero no se trata de agujas huecas que inyecten tinta, como creen algunos, sino que su cuerpo está empapado en tinta. Cuando la aguja sale con fuerza de la piel, crea un vacío en el orificio que ha creado que absorbe la tinta hasta dermis. Es esto precisamente por lo que los tatuajes duelen: se realizan lesionando un tejido que tiene muchos receptores del dolor.

La herida que produce la aguja activa el proceso inflamatorio del cuerpo y, por ello, las células del sistema inmune tanto de la sangre como del sistema linfático van a reparar el daño. Las células llamadas macrófagos se comen el material invasor, la tinta. Algunas vuelven a los ganglios linfáticos, pero otras mueren y quedan en el lugar de la lesión, llenas de grandes glóbulos tinta que no se puede eliminar. Otras partículas de tinta quedan atrapadas en la matriz de gel de la dermis, y otras son engullidas por células de la piel llamadas fibroblastos. Son las células repletas de tinta las que se pueden ver a través de la traslúcida epidermis. Y es este proceso el que hace que los tatuajes sean permanentes.



Entradas recomendadas