Tatuaje no deseado ¡Sí hay solución! (1)



Homenajear a alguien querido, recordar un hecho importante en su vida o arriesgarse a un acto de rebeldía hacia los padres… Estos pueden ser algunos de los miles de motivos por los que muchas personas se animan a marcar su piel con tinta pensando que será para toda la vida.

¿Pero qué ocurre si el resultado final, luego de salir del salón de tatuajes, no es el deseado? O si, por el contrario, el diseño sí está hecho a la perfección, pero luego de un tiempo decide no llevarlo más, tras haber pasado por una ruptura sentimental o simplemente porque había tomado la decisión de forma impulsiva. ¿Es posible dar marcha atrás a esta decisión? La respuesta es sí.

‘Bye bye’, diseño

Desde hace mucho tiempo existen varias técnicas para retirarse tatuajes, como la extirpación quirúrgica de la piel pigmentada y la dermoabrasión (se lija o lima la dermis superficial). Sin embargo, poco a poco estas opciones han caído en desuso porque tienden a dejar demasiadas cicatrices.

El láser es la nueva tecnología más requerida para trabajar en todas las zonas del cuerpo y hasta para tatuajes cosméticos en las cejas. “Hay de varios tipos, pero el que da mejores resultados es el Q-switched porque, al emitir energía de forma potente en picosegundos (billonésima parte de un segundo), genera un resultado más estético, sin cicatrices”.