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Tatuajes, el prejuicio sigue latente (2) El Boom


“El boom del tatuaje comenzó con Internet y los programas de cable. Esto abrió la mente de las personas, que aunque veían a sus artistas favoritos tatuados nunca habían visto cómo se hacía un tatuaje, que realmente era como ir a una peluquería, elegir el diseño y listo, sin necesidad de estar en un antro ni nada por el estilo”, explica Parra.

Del mismo modo, en cuestiones de género, de acuerdo con la experta, también ha existido un cambio. “Hace 26 años se tatuaban tres personas cada dos semanas y de repente había una mujer. Las que se lo hacían eran chicas que venían de viaje a realizárselo acá por un precio más módico, pese a que no había muchos lugares en los que se tatúe. Ahora, hombres y mujeres se tatúan casi a la par”, enfatiza.